jueves, 9 de agosto de 2012

MI NSU PRINZ por Rodrigo L.

Hace casi una década que disfruto el placer de manejar mi NSU. Incluso durante algunos períodos, algunos de ellos largos, su uso fue diario es decir que lo usé para ir a trabajar, para hacer las compras, llevar mis hijos al colegio, trasladarme al supermercado, etc.
Su restauración no está totalmente concluida, por ejemplo el tapizado de los asientos nunca se los hice. Su color negro no combina con el que elegí para el auto, azúl. Sin embargo me ha dado muchas satisfacciones, lo usé en todo tipo de caminos y condiciones climáticas (tierra, barro, nieve), con calor y frío extremo (su fuerte, puesto que arrancó sin chistar con 10 cm de nieve!!).
Superé con éxito difíciles retos viales como son las cuestas de Miranda, la cuesta del Obispo e incluso la de cuesta de Lipán.
Hoy en día es un miembro mas de la familia, mis hijos lo adoran porque crecieron viajando en él, les encanta manejarlo. Lamentablemente esta quedando chico por el crecimiento de la familia, en marzo de este año nació nuestro cuarto hijo, pero ya resolví el dilema: bien pueda voy a comprar otro.

Me he vuelto un fanático de la marca, un experto en su historia, un conocedor de los secretos de su mecánica. Gracias a él, conocí a muchos amigos con los mismos sentimientos, gente a la que realmente quiero y aprecio mucho.
Para lograr hacerlo funcionar, conté con el apoyo de distintas personas que van desde mi exnovia y actual mujer, familiares y amigos, alguno de ellos con profesiones como la de plateros con prestigio mundial y el mejor armero de mi provincia. Lo único que no hice personalmente fue pintarlo y el armado del tren delantero. Ensamblé el motor, realicé la instalación eléctrica, y hasta coloque el parabrisas y luneta con única ayuda de Carolina, mi mujer.
Lamentablemente y contrariamente a lo que muchos creen, no heredé el auto...por fortuna, fue mi primer auto…………
Comencé diciendo que disfruto de mi NSU desde hace casi 10 años, pues bien lo compré sin funcionar e incendiado hace más de 18 años y en cierto momento pensé que nunca lograría volver a armarlo y hacerlo correctamente. Por suerte, estaba equivocado……
El relato de esta pequeña y apasionante historia, que escribo por expreso pedido de mi amigo Patricio Demarchi, quien piensa que le va a servir a otros propietarios y seguidores de la exitosa página “amigos del NSU” para animarlos a restaurar sus autos y se me ocurre contarla de la siguiente manera....

Continuará...

1 comentario:

  1. Que linda foto papi te quiero mucho...que chiquita era yo pensar que le sacaste todas las calcomanias y ahora te arrepentiste!!!!

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